La transformación

Revista MÁS VIDA : abril 2021

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Un movimiento permanente

Un movimiento permanente
Un movimiento de transformación no sigue la línea recta de nuestros esquemas, de nuestras planificaciones, de nuestra idea de control sobre nuestras vidas. Más bien está en sintonía con la trasmutación de los elementos… del fuego, del agua cuando sus moléculas pasan de un estado a otro… y se modifican.

Para dejarnos llevar por este movimiento, e integrar cada uno de sus procesos internos y externos hemos de tener en cuenta, que estas transformaciones acontecen en lo más profundo del ser y hemos de dar lugar a sentir y asentir con lo que se rompe, lo que se fisura, lo que se quiebra, lo que duele. Desde allí desde este centro y su ruptura encontraremos la fuerza, desde allí nace el poder del movimiento.

Cuando lo que se rompe está ante nosotros en toda su dimensión hemos de soltar la necesidad de realizar interpretaciones, aunque nos parezcan lógicas, naturales, esperadas. Éstas vienen de la mente que nos ofrece un refugio para “evitar transitar por lo real”, que está siempre por venir.

Lo nuevo se halla en un lugar en el que no hemos estado antes y solo accederemos si podemos sostener la angustia y la esperanza en un mismo paso de danza.

En este momento, además de nuestros pensamientos, se suelen escuchar voces que nos llevan a los mismos lugares, y voces que nos proponen zambullirnos en el desafío. Hemos de trabajar la capacidad de discernimiento para poder ir con el movimiento hacia lo desconocido con honestidad y valentía.

Es una instancia de vacío, de no saber qué hemos de transitar, confiando que lo imposible tiene la misma probabilidad de lo posible, teniendo fe en lo que emerja… en lo que está surgiendo a partir de la ruptura… soltando el control.

¿Cuál es el centro de fuerza y el equilibrio de esta espera, de esta confianza? El agradecimiento. El profundo agradecimiento por todo lo vivido, por todo lo que fue, por todo lo que es.

Al agradecer incorporamos en profundidad la experiencia vivida, la tomamos en su totalidad y así toca hacer otra cosa… y esta otra cosa se hace, por sí misma, surge del mismo sentimiento de agradecimiento. Al círculo que se cerró y da lugar a un nuevo comienzo.

Agradecimiento

Al incorporar este aprendizaje de agradecimiento, de apertura al vacío de certezas, de sostener la angustia del no saber, lo compartimos con otros, lo entregamos, abriendo así un nuevo círculo de aprendizaje con quienes caminan en la vida a nuestro lado… y generando así un espacio de expansión donde cada uno replicará nuevos círculos.

Círculos de agradecimiento, círculos de transformación, círculos de aprendizaje que darán lugar a algo nuevo que emerja… a su tiempo… a su forma. Y nuevamente agradecemos haciendo del agradecimiento el motor de la transformación.

Agradecimiento que dará lugar a algo nuevo que emerja... a su tiempo... a su forma

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