Zona de Confort
Revista MÁS VIDA: mayo 2021

“Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos, hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son …”
Mamerto Menapache (monje benedictino)
Parafraseando al maestro Mamerto Menapache creo firmemente que para evaluar este tiempo que se va podríamos preguntarnos; ¿cuánto fuimos capaces de amar?, ¿cuánto hemos perdonado? ¿Cuánto nos hemos reído? ¿Cuántas cosas nuevas hemos aprendido?
¿A qué tememos aún?
Cuando conectamos con estas preguntas y con las respuestas que surgen desde una mirada profunda, entendemos que no existe el fracaso, que solo son instancias de aprendizaje. Todo vivir es “maestro” en el ámbito de la realización de nuestro ser,
lo importante es detenerse a observar “cómo” lo vivimos, ¿desde la exigencia, el miedo, el control, la ambición, …? Depende de cuál es la postura desde donde nos acercamos a este “maestro”, lo que determinará nuestra historia individual.
Si contemplamos la naturaleza vemos que nada es extraordinario, todo ocurre, la vida se manifiesta con todos sus ciclos, con todos sus matices. La danza de lo que vive y lo que muere, la transformación que siempre se mueve en la dirección de la vida. Los seres humanos cuando somos conscientes, cuando estamos en presencia estamos en la disposición de ver, sentir y responder congruentemente con eso que se manifiesta y eso nos confiere una responsabilidad.
Como dice H. Maturana: “Nosotros somos el presente de nuestra historia y somos el futuro de la humanidad, porque lo que hagamos ahora es lo que nuestros hijos aprenderán o rechazarán…”
¿Cómo vivimos este presente? Tenemos una gran invitación a ser nosotros mismos, a ser responsables de nuestro vivir dando sentido a nuestra existencia.
Me he preguntado a qué responden las ganas y deseos que manifestamos muchas veces de que el año en que estamos viviendo termine, tal vez desde el pensamiento mágico que por cambiar la página del almanaque algo cambiará automáticamente.
La ansiedad por dejar atrás “lo malo” para que llegue “lo bueno”, esto es como el que corre delante de su sombra creyendo que puede huir de esta, y que cuanto más rápido corra, su sombra tendrá menos posibilidades de alcanzarlo. Necesitamos trascender la incomodidad, y en esta carrera hacia una ilusión inexistente ver que no puedo huir de mi sombra, sino aceptarla, abrazarla, ser uno con ella.

Así es que soy uno con “lo malo” y con “lo bueno”que me pasa en cada momento, en gratitud con el aprendizaje y la oportunidad de crecimiento.
“Ser felices es nuestra decisión “dice el maestro. Si tengo el poder de la decisión, tengo el poder de cambiar, ¿Cómo me sentiría si yo fuera completamente libre de lo que son mis obstáculos, y si todas mis preguntas fueran respondidas?
Todo lo que vos sentís está en el pasado. Empieza a experimentar cosas nuevas, entra en el presente, suelta el tiempo. Suelta el espacio, suelta tu imagen y empieza de nuevo…lo importante es entregarte, entrar en lo desconocido.
Simplemente permite que la seguridad resida en tu corazón; tu corazón es la presencia de la confianza que es tiempo presente y el único antídoto a la incertidumbre. Algunos maestros dicen que el tiempo es una ilusión, y si el tiempo es una ilusión, entonces nos preguntamos ¿qué es el pasado?, el pasado tal vez sea aquello que quedó sin resolver, sin integrar y está presente aquí y ahora esperando ser integrado en nosotros, para encontrar paz y transformarse en experiencia dichosa para nosotros.
Tu zona de confort reside únicamente en este pasado, reside en la seguridad de las cosas que no has resuelto por miedo, la incertidumbre no gestionada genera miedo, la inmovilidad te conecta con el pasado, paraliza la creatividad e impide encontrar nuevas oportunidades. … “un barco atracado en un puerto está seguro pero no es la finalidad para la que fue construido”. (William Shed)
Tu zona de confort reside en un invento de tu mente, en una ilusión de controlar lo incontrolable.
Viví el presente, el único tiempo que existe, vivir intensamente este instante, tu único aquí y ahora.
Tu vida empieza al final de tu zona de confort.
“Así que si te estás sintiendo incómodo ahora mismo, que sepas que el cambio que está sucediendo en tu vida es un principio, no un final”. (Neale Donald Walsch)
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