:: Más Seguros segundo año ::

Consejo Ejecutivo de AUDEA :: #4 :: abril 2016

:: Más Seguros segundo año ::
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Iniciamos con este número el segundo año de la revista Más Seguros,con la satisfacción de ver en estos meses de planificación el lugar destacadoque esta publicación logró en el mercado asegurador.

Ha sido sin dudas un esfuerzo importante, imposible de llevar a cabo de no ser por la colaboración de muchísimas personas que comprendieron la importancia de comunicar desde el sector asegurador, de una manera positiva y constructiva sobre la importancia del seguro y sus necesidades. 


Además, lo hacemos contando con el apoyo de empresas anunciantes de primer nivel, que aportan desde su experiencia y conocimiento artículos y notas que nos resultan muy interesantes y que abren la posibilidad del debate y la reflexión. Para ellas va nuestro mayor agradecimiento y reconocimiento. 

Especialmente agradecemos la confianza de todas las compañías que nos acompañarán durante este segundo año. 

Nos toca vivir en una era de cambios, de transformaciones que abarcan desde lo económico, a lo social, en materia de educación, de comunicaciones, de relaciones laborales, y esta mirada nos hace reconocer que algunas cosas simplemente nunca volverán a ser como eran antes. 

En medio de esta ola de cambios, a veces incluso de turbulencias, el seguro, como institución, se mantiene presente, y continúa haciendo lo que hacía, brindando soluciones y oportunidades. 

Sin embargo, no somos ajenos a los cambios, no podemos serlo por nuestra propia naturaleza tan ligada a todos los sectores de actividad, y claro que muchas cosas las continuamos haciendo como solíamos hacerlo, pero también es cierto que evolucionamos, crecimos y nos transformamos, y hoy nos sentimos mejor preparados para enfrentar los desafíos presentes y futuros. 

Y la sociedad nos necesita, necesita cada vez más de la institución del seguro, por nuestra capacidad, como aseguradores, de requerir mucho menos de lo que brindamos. Efectivamente el seguro se hace presente ante la ocurrencia de un siniestro, absorbe mediante la contribución de muchos las pérdidas económicas de los afectados por la manifestación de los riesgos.

Pero no es solamente esa función, tan importante, no podemos olvidarnos que cuando no ocurren los siniestros también estamos presentes, la existencia de la protección del seguro ya de por sí genera un elemento de seguridad irremplazable. Genera en los agentes económicos y los particulares la certeza de la protección, al saber que alguien más correrá con el costo económico en el caso de que ocurra un siniestro. Ello permite el desarrollo, el consumo, la inversión, el arriesgarse. Basta con imaginarse el riesgo que implicaría simplemente conducir un vehículo sin contar con la protección del seguro, el enfrentarse cada día a la idea de que un siniestro podría barrer con los ahorros de una familia, su sustento diario y sus proyectos de un futuro mejor. 


El seguro se encuentra presente en tantas áreas y sectores de la vida del país, que intentar abarcar completamente una descripción de la importancia de la actividad aseguradora sería una tarea imposible. Es suficiente, para resaltar esa relevancia, decir que gestionamos y aceptamos riesgos de manera racional y profesional, lo que nos permite convertir la incertidumbre en certezas, un potencial desastre económico en un gasto presupuestable. Se trata de una función de enorme nobleza, no siempre reconocida adecuadamente. Para quienes estamos inmersos en esta actividad nos llena de satisfacción pensar en la cantidad de soluciones concretas que llevamos día a día a los miles de afectados por siniestros. 

Esos siniestros se cuantifican en los miles de millones de pesos que pagamos y que superan los 20 mil millones de pesos en indemnizaciones a nuestros asegurados, es decir, unos 676 millones de dólares de acuerdo a la información recientemente publicada por el Banco Central del Uruguay correspondiente al cierre del ejercicio 2015. 

Si será entonces importante y trascendente el seguro para nuestra sociedad, pero aún podemos hacer mucho más, las tasas de penetración del seguro en nuestro país son aún bajas en comparación con economías más desarrolladas, pero también lo son en relación a la región. 

Por eso, la propuesta es contribuir a la mejora del entorno del desarrollo del seguro en nuestro país para alcanzar aún niveles mayores de bienestar de la sociedad a través de esta herramienta fundamental que es el seguro.

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